La
Comedia:
Es
la imitación de una acción elevada y completa, de cierta magnitud,
en un lenguaje distintamente matizado según las distintas partes,
efectuada por los personajes en acción y no por medio de un relato,
y que suscitando compasión y temor lleva a cabo la purgación de
tales emociones. La historia trágica imita acciones humanas en torno
al sufrimiento de los personajes y a la piedad, hasta el momento del
reconocimiento de los personajes entre sí o de la toma de conciencia
del origen del mal.
La
Tragedia:
Es
la imitación de las personas más vulgares; pero no vulgares de
cualquier clase, de cualquier fealdad física o moral, sino de
aquella única especie que supone lo ridículo. Describe,
intelectualmente deformados, los aspectos concretos y risibles de la
vida cotidiana. Los personajes son de condición inferior, el
desenlace es feliz y
optimista, su finalidad es provocar la risa del
espectador.
El
Drama:
Se
designa así a una obra de teatro, que no tendrá que tener
obligatoriamente carácter cómico. Este género se produce en España
en los siglos XVI y XVII, y es una obra dramática en tres jornadas.
Principales características:. eliminación de las unidades de lugar,
tiempo y espacio clásicos, la acomodación de la estrofa al asunto
tratado, la mezcla de lo cómico y lo trágico y la búsqueda de los
temas de la tradición española. Sus finalidades son: imitar
acciones humanas, pintar las costumbres, dar gusto al público.